
Tuve una experiencia laboral que me hizo replantearme creencias y me aportó una nueva duda y una nueva fuente de pensamiento. Soy una persona dada a todas estas quimeras, quizás también mi destino como el de mi gran amigo, sea replantearme todo y hacer preguntas sin esperar respuesta.
En una guardia del hospital me hablaron de un nuevo sistema que estaban utilizando como analgésico para maniobras dolorosas en niños, el fármaco que se utiliza por vía inhalatoria se trata de una mezcla de oxido nitroso y oxigeno. La principal indicación de este fármaco es para provocar una sedación consciente, ya que origina en el paciente un estado relajado, sosegado y mantiene una actitud despegada del entorno. Se trata de un efecto ansiolitico y amnésico, el paciente no recuerda haber sufrido dolor.
He comprobado el efecto en varias ocasiones pero hubo una que me marco y que me origino esta reflexión. Se trataba de un niño de unos 14 años con una fractura desplazada en la muñeca, precisaba de una tracción con el consiguiente dolor por lo que se decidió utilizar el fármaco descrito. A pesar del tratamiento el niño grito como solamente gritan las personas cuando sufren un intenso dolor. Así me imagino los gritos de los torturados, en el pasado, en el presente y en el futuro por desgracia. Nunca he soportado que alguien provoque dolor consciente y malintencionado en otro semejante.
El grito y el llanto del niño me quebranto, me altero y cuando regreso de nuevo con una radiografía de control, no pude evitar acercarme para preocuparme por él, para intentar consolarle si era posible de alguna manera. Me sorprendió la cara de extrañeza con la que el chaval me miró cuando le pregunte por su estado, y cuando le pregunté si le había dolido mucho, me contestó que no sabía de lo que le hablaba, que no recordaba nada.
Aquí comienza mi reflexión,extrapolando la situación a nuestra vida diaria, es preferible olvidar el dolor? Es recomendable no recordar las cosas que nos han hecho daño? No es eso lo que nos enseña, lo que nos hace modificar comportamientos? Pero esa enseñanza nos priva de la espontaneidad, de la libertad de elegir sin miedo a las consecuencias? O nos hace a ser más libres y responsables de nuestros actos? Ya no lo sé, pero me imagino sufriendo una y otra vez por lo mismo, cuando en ocasiones crees que el dolor es intolerable y desconoces tu resistencia
Y sinceramente solamente el hecho de pensarlo me estremece y es por eso que lanzo esta inquietud. Y tú, que prefieres?